Delegar es rentabilizar tu tiempo. Servicios de Asistencia Virtual Empresarial. Servicios de Asistencia en Internet Marketing, Soporte administrativo on line, y Asistencia para formadores.

¿Cuándo contratar a una asistente virtual?

El Sr. Todolopuede, un profesional exitoso en su área, había comenzado su negocio de forma solitaria, y en sus inicios esto no le causaba ningún rechazo, es más, le era cómodo desempeñarse de esa manera.

Había aprendido a sistematizar todas sus tareas, y así podía descansar 6 horas diarias.

Comenzaba a las 6:00 hs, tomaba un café mientras respondía algún mail del día anterior para que sus clientes lo pudieran leer a las 9 am.

A las 7:30 estaba listo para emprender su viaje, dejar a sus hijos en el colegio y encontrarse con un cliente en el microcentro de la ciudad. Entre los breaks de 5 minutos atendía el contestador de su celular, sabía que podría perderse algún llamado importante pero al menos pensaba que su tono de voz en el respondedor era tan amable como para que nadie cuelgue sin dejar su mensaje y número de contacto.

Seguramente luego de las 5 horas de reunión podría responder uno de sus mensajes claro que, la prioridad la tenían sus clientes, si ocurriera algún inconveniente con su familia sólo podría comunicarse después de las 18 hs.

Mientras bajaba por el ascensor del edificio, con una agenda electrónica en mano, procuraba recordar dónde y cómo haría para llegar a la próxima entrevista.

Casi de milagro conseguía una conexión segura de internet.

En 30 minutos debía almorzar, relajarse y responder algún e-mail. Pero sólo se atenderá el mensaje que no obligue demasiada dedicación porque pronto estaría ingresando en las oficinas del nuevo cliente. Y las respuestas a otras consultas seguramente quedarán postergadas hasta la mañana siguiente.

Esta situación cotidiana, no causa inconvenientes a nadie mientras uno tenga la capacidad para manejar el stress que implica y mientras sus clientes sigan eligiéndolo.

Pero ¿qué ocurre cuando este profesional comienza a sentirse abrumado, agotado  y nota que no está dedicándole tiempo a pensar en su negocio? ¿O cuando advierte que las solicitudes de cotizaciones van en caída? ¿Está en condiciones de de contratar personal?, o ¿podría trabajar más horas?

Hoy en día, este profesional se plantea una tercera opción: la contratación de una asistente virtual.

Definamos que es qué es una asistente virtual.

Según la Asociación Internacional de Asistentes Virtuales (IVAA) una VA es “un profesional independiente que brinda servicios administrativos, creativos y/o técnicos. Utilizando medios de comunicación de tecnología avanzada, una VA profesional asiste a clientes en su área de expertise desde su propia oficina, enmarcando los servicios en un acuerdo contractual”.

Desde sus propias oficinas, utilizando internet (e-mail, skype, video conferencias, y teléfono), las asistentes virtuales ofrecen no sólo asistencia administrativa sino que pueden brindar una amplia gama de servicios, desde gestionar su tiempo, asistirlo en temas de e-marketing, atender a sus clientes, redactar sus informes, organizar eventos. En el caso de las asistentes virtuales empresarias, también lo ayudan a pensar en su negocio, a planificar estratégicamente, a analizar las conductas de sus clientes, para lograr más y mejores relaciones rentables con ellos.

A los Instructores dedicados a la educación ejecutiva, la contratación de un asistente virtual les facilita la gestión comercial de su negocio.

A medida que van creciendo, las tareas también, y les ocurre que el poco tiempo que tienen lo distribuyen entre las reuniones con sus clientes, “estar en aula” es decir, dictar sus cursos, y poco tiempo que les queda estar con su familia.

Entonces se preguntan, ¿cuándo puedo dedicarme a posicionar mi consultora? En qué momento busco nuevos clientes? ¿Cuándo fue la última vez que le presenté a mi mejor cliente del año anterior mis servicios? ¿Sé cuál es mi mejor cliente? También, se pregunta cuándo fue la última vez que escribí un artículo? ¿Por qué cuando me llaman para una entrevista de prensa, no tengo tiempo de responder las preguntas si me encanta hacerlo? ¿Cuándo fue la última vez que leí literatura relevante para desarrollar nuevos cursos y por lo tanto innovar en mi negocio?

Están son algunas de las preguntas que hoy en tu rol de empresario puedes hacerte, y si algunas de ellas no tienen una respuesta satisfactoria, entonces es muy probable que delegar no sea más una mala palabra sino, que significa que ha crecido y necesita una mano derecha que haga por tí lo que no puedes o no te apasiona hacer.

Recuerda, la delegación en una asistente profesional proactiva y profesional podrá encausar las acciones que debas realizar para lograr resultados esperados.

@Valeria Ayala

Deja un comentario